El antiguo Teatro Isabel la Católica pertenece a la memoria escénica de Granada y ayuda a seguir los cambios de la ciudad entre los siglos XIX y XX.
Esta nueva ficha recupera el tema publicado en Granada por el Mundo y lo presenta con una lectura más clara para preparar una visita. El objetivo no es acumular datos, sino relacionar la historia con los lugares que todavía pueden reconocerse al caminar por la ciudad.
Qué cuenta esta historia
El hilo principal se sitúa en la historia teatral granadina y la transformación de sus salas. Mirarlo con contexto permite entender mejor por qué este asunto forma parte de Granada y cómo se conecta con otras capas de su patrimonio, su vida cultural y sus costumbres.
El Teatro Isabel La Católica no siempre ha estado donde está ahora. Cuando se inauguró, en 1864, estaba en la Plaza de los Campos.
En el terreno que había sido la huerta de la Almaxarra Alta, propiedad de la madre de Boabdil, y en la que hoy se encuentra un edificio historicista que tiene en la 3ª planta el Hotel Carlos V y en los bajos un “Super-Sol”.
Su historia, por poco conocida, me ha parecido interesante…
Una parte de esos terrenos de Santa Cruz la Real, como quiera que fuere, después de la exclaustración de los dominicos, pasaron a manos de la Familia Pérez del Pulgar, descendientes de aquel Hernán Pérez del Pulgar, el cual un 20 de diciembre de 1490 entró en Granada y, llegando a las puertas de la Mezquita, clavó en ellas un puñal con un pergamino en el que se leía “AVE MARÍA”.
Después, prendió fuego a la Alcaicería antes de huir al campamento de Santa Fe a uña de caballo.
Pues bien, como decía, los descendientes de aquel Pérez del Pulgar eran una familia de muy buena posición económica, pues no en vano los RRCC supieron agradecer generosamente aquel valiente gesto de su antepasado.
En el siglo XIX eran propietarios de la huerta de la Almaxarra alta y del Cuarto Real, donde tenían su residencia.
Emilio Perez del Pulgar, que así se llamaba el protagonista de nuestra historia, era gran aficionado al teatro y solía reservar todos los años el mismo palco en el Teatro Cervantes, el único que existía en Granada.
Hasta que un año, el palco, por error, le fue alquilado a otra persona, lo que indignó grandemente a Pérez del Pulgar y nada de lo que trataron de hacer los propietarios del Cervantes le sirvió de desagravio.
Solo una cosa pudo hacer que se sintiera en paz con el mundo: construir su propio Teatro.
De inmediato pidió permiso al Ayuntamiento alegando que la edificación, en los terrenos de su propiedad, iba a ser para uso privado y que ofrecería funciones musicales y teatrales exclusivamente para sus familiares y amigos, por lo que ni siquiera se iban a construir palcos.
En vista de lo cual, el Ayuntamiento no encontró motivo para poner reparos.
A finales de 1863 dieron comienzo las obras del Teatro, que se encargaron a José Contreras, el cual según avanzaba la construcción, iba tomando unos volúmenes gigantescos para tratarse de un teatro “de uso privado”, lo que levantó las sospechas del Ayuntamiento.

Fuente de la Plaza del Campillo - IMG 20220507 140838.jpg. Imagen de El Pantera, publicada con CC BY-SA 4.0. Consultar la ficha y la licencia en Wikimedia Commons.
Claves para entenderlo
Los edificios desaparecidos o transformados también forman parte del patrimonio. Fotografías, planos y testimonios permiten reconstruir su escala y entender qué perdió o ganó la ciudad con el cambio.
La arquitectura doméstica y cultural suele recibir menos atención que los grandes monumentos, aunque explica mejor cómo se vivía y cómo se organizaban los barrios.
Visitar el entorno con una imagen histórica en mente ayuda a detectar alineaciones, fachadas y vacíos urbanos que de otro modo pasarían inadvertidos.
Cómo incorporarlo a una visita
La forma más sencilla de situar este tema es reservar un tramo del paseo para la historia teatral granadina y la transformación de sus salas. No hace falta convertirlo en una ruta rígida: basta con elegir uno o dos puntos relacionados, observar el entorno y dejar tiempo para los desplazamientos.
Si prefieres recorrer la ciudad con explicaciones y un itinerario organizado, puedes consultar este visita a la Catedral y la Capilla Real. El enlace abre una nueva pestaña y conduce a Civitatis para revisar condiciones y disponibilidad.
Consejos prácticos
No debe confundirse el edificio histórico con el teatro actual: conviene situar cada etapa y observar cómo cambió la vida cultural del centro.
Granada se disfruta mejor con calzado cómodo y tiempos realistas. En el centro histórico hay pavimento irregular, calles peatonales y desniveles que pueden alargar un trayecto corto. Si el plan depende de un horario, una entrada o un servicio, compruébalo en la fuente oficial antes de salir.
Seguir descubriendo Granada
Este artículo forma parte del Blog de Granada por el Mundo, donde reunimos historias, consejos y episodios que ayudan a mirar la ciudad con más contexto. También puedes combinarlo con las propuestas de Qué ver en Granada y con nuestra selección de Hoteles en Granada.
